UBICACIÓN

Buñuel está situado en el extremo Suroeste de Navarra, en la zona conocida como \"la Ribera\", concretamente la Ribera tudelana del Ebro. En esta zona de contrastes se combinan regadío variado, fértiles huertas y choperas próximas al curso bajo de los ríos Aragón, Alhama, Queiles y Ebro. Al mismo tiempo destacan los Montes del Cierzo, las Bardenas Reales y su límite con la sierra del Moncayo.

La superficie de la villa es de 36,66 km2, y así su extensión estaría formada por 3491 hectáreas y 17 áreas.

Geográficamente limita al Norte con Fustiñana, al Este con las Bardenas Reales, al Sur con Cortes y Novillas y al Oeste con Ribaforada. A su vez destaca sobre todo por su proximidad con Zaragoza ( ya que al ser el penúltimo pueblo de Navarra hace que su distancia sea de 66 km), Logroño, Soria y Pamplona ( a 114 km).
Esta villa cuenta además con una buena comunicación, muestra de ello es la existencia de una Estación del Ferrocarril, y el paso de una carretera comarcal ( 126 ), que atravesando el río Ebro, da acceso a Tauste y Ejea de los Caballeros por un lado y por el otro a Fustiñana y Cabanillas; También próxima a la villa encontramos la N-232 a la que se accede a través de la comarcal 5200.

Quizá uno de los aspectos más importantes dentro de su buena situación, sea su contacto con el Río Ebro, Canal Imperial, Canal de Lodosa y Canal de Tauste, lo que evita la escasez de agua en la villa.

OCIO

Uno de los aspectos más reseñables que nuestros visitantes encontrarán en esta villa, son las Bardenas Reales, zona de contraste que nos permite comunicarnos con la naturaleza y a través de ella conocer, explorar y participar de su riqueza. En este sentido es una zona apta no sólo para la práctica deportiva, sino también para la aventura y el riesgo.

La caza es la principal actividad recreativa que se practica en estos parajes montañosos, ya que la cantidad de animales que habitan las Bardenas, favorecen de una manera considerable este deporte.
Por otro lado, el paso por Buñuel del río Ebro, constituye uno de los principales focos para el desarrollo de actividades lúdicas tan importantes como la pesca o el piragüismo.

Pero para quienes buscan la tranquilidad que reporta un paisaje verde y cuidado, Buñuel cuenta con dos extensas arboledas, situadas en diferentes zonas de la villa, acondicionadas con agua potable y diversas atracciones recreativas que harán las delicias de los más jóvenes de la familia.

Un paseo en bicicleta o a caballo, son otras de las alternativas que ofrece esta villa.

Es pues un municipio influenciado por el río Ebro y las Bardenas; de esta magnífica naturaleza nos queda un maravilloso soto en el río, parte del cual ha sido oficialmente reconocido con las declaraciones de las Reservas Naturales del Quebrado, El Ramillo, y la Mejana y el enclave natural de Mora; y por otro lado cruzan a lo largo del término municipal las cañadas que unían la zona de pastos del Moncayo con las Bardenas, vías por las que se desarrollaba la transhumancia del ganado, incluido el vacuno.

Con todo esto, podemos afirmar que Buñuel constituye el lugar idoneo para olvidarse del estress que acumulamos durante el invierno y disfrutar del verano rodeado de la naturaleza en sus diferentes manifestaciones.

BARDENAS REALES

Buñuel , junto con otros dieciocho municipios riberos, el Monasterio de la Oliva y los valles de Roncal y Salazar, es \"congozante\" de unos de los territorios más singulares de Navarra: las Bardenas Reales.
En violento contraste con las zonas de regadío próximas a los cauces de los ríos y canales, las Bardenas Reales se levantan como un sobrecogedor y bellísimo telón de fondo al noroeste del pueblo.
La Bardena es un gran secano árido, de aspecto desértico, que con 415 km 2 está situado en la orilla izquierda del Ebro y del Aragón, lindante con las Cinco villas zaragozanas.

Su nombre de Bardenas Reales recuerda que en el pasado perteneció a la Corona de Navarra, pero actualmente no están sujetas a la jurisdicción de ningún municipio.

A pesar de que están sufriendo una gran erosión y degradación, -no sólo a causa de agentes naturales , sino también a causa de la explotación humana y de la asencia de regulaciones de usos que las protejan desde el punto de vista medioambiental conservan una importante serie de valores naturalísticos y riqueza natural. Las comunidades zoológicas no son muy variadas en cuanto al número de especies, pero sí de gran interés naturalístico y los paisajes revistan una alta calidad con ejemplos sobresalientes de gran interés geológico.
Se distinguen varias zonas claramente diferenciadas:

La Bardena Blanca es la zona central. Una gran depresión caracterizada por los alfombramientos salinos que proporcionan un aspecto blanquecino a los suelos desnudos.

La Bardena Negra, la más meridional y próxima a Buñuel, cuya morfología y suelos le confieren un aspecto más oscuro.
Existen otras zonas bien diferenciadas: Landazuría y la gran meseta del plano de las Bardenas.

En su interior se encuentran además las Reservas Naturales del Vedado de Eguarás, Rincón del Bu y Caidas de la Negra. Cuenta también con senderos balizados , algunos de ellos fragmentados del sendero de gran recorrido GR-13 denominado Cañada Real de los Roncaleses.

INDICE HIDROGRÁFICO

El agua a través del río y de los canales, es un elemento inseparable del paisaje del término municipal de Buñuel.

En esta villa confluyen uno de los ríos más importantes del régimen hidrográfico español , el Ebro y tres de los principales canales que fluyen por Navarra: El canal de Tauste, Imperial y el de Lodosa, canales históricos que además de permitir el mantenimiento de extensas zonas de regadío, ha tenido una influencia decisiva en la configuración de la economía de las zona, en los usos y costumbres y en las regulaciones administrativas.

El Ebro junto con los canales son para Buñuel no sólo un interesante recurso paisajístico, sino también constituyen un recurso patrimonial histórico muy ligado además a los albores de la era preindustrial. En este sentido su buena situación y acondicionamiento hacen de esta villa, una zona preparada y acondicionada para cualquier tipo de actividad industrial o de otra índole.

CANAL DE TAUSTE

Hoy Buñuel puede aprovecharse de este canal gracias a su proximidad y buen acomodo del mismo. Por ello las zonas regadas son en su conjunto unas 875 hectáreas, contando con unos 307 terratenientes.
Este canal fue realizado en 1252, gracias al permiso erigido por Don Teobaldo I . Sin embargo el incremento se realizó en 1524, cuando el emperador Carlos V y Doña Juana, concedieron permiso a favor de la Villa de Tauste, pasando a llamarse de Canal del Ebro a Canal de Tauste.

CANAL IMPERIAL

En el año 1528, Carlos V impulsó el proyecto de la Acequia Imperial, redactándose la ordenanzas el año siguiente. Sin embargo todo esto se abandonó, siendo renovado con proyectos diferentes hasta que se desarrolló ajo las órdenes de Carlos III y Carlos IV y el talento de Don Ramón Pignatelli.

La longitud de la Acequia en esta zona viene a ser de 119476 toesas ( 232858,72m), desde la embocadura del Bocal ( media legua más abajo de Tudela) hasta la Huerta de la Rosa por debajo de Sástago en donde se terminará la Acequia.

Buñuel en su conjunto, recibe agua a lo largo de 4395 toesas, lo que equivale a 8565,855m.

CANAL DE LODOSA

El 27 de Febrero de 1910 se dió ratificación a Don Juán Remacha, Don Fernando Morales y al Conde Cabarda, el decreto de la subvención que dictó la Diputación interesados en la Construcción del Canal de Victoria- Alfonso, hoy ya Canal de Lodosa.

A pesar de realizarse en el siglo XX este decreto, en el año 1861 ya se había dado el proyecto a cargo de Don Juán Antonio de Atienza.
La aportación del agua de este canal supone la riega de una 100 hectáreas.