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18 de mayo de 2012
Con todo esto, podemos afirmar que Buñuel constituye el lugar idóneo para olvidarse del estrés que acumulamos durante el invierno y disfrutar del verano rodeado de la naturaleza en sus diferentes manifestaciones.
Buñuel, junto con otros dieciocho municipios riberos, el Monasterio de la Oliva y los valles de Roncal y Salazar, es "congozante" de unos de los territorios más singulares de Navarra: las Bardenas Reales.
En violento contraste con las zonas de regadío próximas a los cauces de los ríos y canales, las Bardenas Reales se levantan como un sobrecogedor y bellísimo telón de fondo al noroeste del pueblo.
La Bardena es un gran secano árido, de aspecto desértico, que con 415 Km² está situado en la orilla izquierda del Ebro y del Aragón, lindante con las Cinco villas zaragozanas.
Su nombre de Bardenas Reales recuerda que en el pasado perteneció a la Corona de Navarra, pero actualmente no están sujetas a la jurisdicción de ningún municipio.
A pesar de que están sufriendo una gran erosión y degradación, no sólo a causa de agentes naturales, sino también a causa de la explotación humana y de la ausencia de regulaciones de usos que las protejan desde el punto de vista medioambiental conservan una importante serie de valores naturalísticos y riqueza natural. Las comunidades zoológicas no son muy variadas en cuanto al número de especies, pero sí de gran interés naturalístico y los paisajes revistan una alta calidad con ejemplos sobresalientes de gran interés geológico.
Se distinguen varias zonas claramente diferenciadas:
La Bardena Blanca es la zona central. Una gran depresión caracterizada por los alfombramientos salinos que proporcionan un aspecto blanquecino a los suelos desnudos.
La Bardena Negra, la más meridional y próxima a Buñuel, cuya morfología y suelos le confieren un aspecto más oscuro.
Existen otras zonas bien diferenciadas: Landazuría y la gran meseta del plano de las Bardenas.
En su interior se encuentran además las Reservas Naturales del Vedado de Eguarás, Rincón del Bu y Caidas de la Negra. Cuenta también con senderos balizados, algunos de ellos fragmentados del sendero de gran recorrido GR-13 denominado Cañada Real de los Roncaleses.
El agua a través del río y de los canales, es un elemento inseparable del paisaje del término municipal de Buñuel.
En esta villa confluyen uno de los ríos más importantes del régimen hidrográfico español, el Ebro y tres de los principales canales que fluyen por Navarra: el canal de Tauste, Imperial y el de Lodosa, canales históricos que además de permitir el mantenimiento de extensas zonas de regadío, han tenido una influencia decisiva en la configuración de la economía de la zona, en los usos y costumbres y en las regulaciones administrativas.
El Ebro junto con los canales son para Buñuel no sólo un interesante recurso paisajístico, sino también un recurso patrimonial histórico muy ligado además a los albores de la era preindustrial. En este sentido su buena situación y acondicionamiento hacen de esta Villa, una zona preparada y acondicionada para cualquier tipo de actividad industrial o de otra índole.
Hoy Buñuel puede aprovecharse de este canal gracias a su proximidad y buen acomodo del mismo. Las zonas regadas son en su conjunto unas 875 hectáreas, contando con unos 307 propietarios de terrenos.
Este canal fue realizado en 1252, gracias al permiso erigido por Don Teobaldo I . Sin embargo el incremento se realizó en 1524, cuando el emperador Carlos V y Doña Juana, concedieron permiso a favor de la Villa de Tauste, pasando a llamarse de Canal del Ebro a Canal de Tauste.
En el año 1528, Carlos V impulsó el proyecto de la Acequia Imperial, redactándose la ordenanzas el año siguiente. Sin embargo todo esto se abandonó, siendo renovado con proyectos diferentes hasta que se desarrolló bajo las órdenes de Carlos III y Carlos IV y el talento de Don Ramón Pignatelli.
La longitud de la Acequia en esta zona viene a ser de 119.476 toesas (232.858,72 metros), desde la embocadura del Bocal (media legua más abajo de Tudela) hasta la Huerta de la Rosa por debajo de Sástago en donde se terminará la Acequia.
Buñuel en su conjunto, recibe agua a lo largo de 4.395 toesas, lo que equivale a 8.565,855 metros.
El 27 de Febrero de 1910 se dió ratificación a Don Juán Remacha, Don Fernando Morales y al Conde Cabarda, el decreto de la subvención que dictó la Diputación interesados en la Construcción del Canal de Victoria- Alfonso, hoy ya Canal de Lodosa.
A pesar de realizarse en el siglo XX este decreto, en el año 1861 ya se había dado el proyecto a cargo de Don Juán Antonio de Atienza.
La aportación del agua de este canal supone la riega de una 100 hectáreas.